Inicio
 
   
  Comentarios. El País, España  
 

Pedro Juan Gutiérrez cierra su Ciclo de Centro Habana

Carne de perro’ es el último de cinco libros descarnados

PILAR MAURELL
El País, España
13 de mayo de 2003

   BARCELONA. Pedro Juan Gutiérrez ha terminado su Ciclo de Centro Habana con la novela Carne de perro (Anagrama), que ayer presentó en Barcelona. Son cinco libros que vistos en perspectiva, le hacen soltar al autor: “¡Qué carga llevaba dentro!”.

Ciclo de Centro Habana

   Y es que los cinco son libros descarnados, medio autobiográficos, en los que el autor narra su cotidianidad en tino de los barrios mas difíciles de La Habana, donde vive. Después de Trilogía sucia de La Habana (1998), El Rey de La Habana (1999), Animal tropical (2000) y El insaciable hombre araña (2002), llega ahora ese Carne de perro, un libro de cuentos tan vinculados entre sí que podría leerse como una novela y cuyo protagonista es un hombre que ansía alejarse del sadismo, la violencia, la lujuria y la necesidad de alcohol que, dice, le están convirtiendo el corazón en piedra.

   “Mi vocación es ser un observador constante de lo que pasa a mi alrededor”, explica el cubano,que, sin embargo clarifica: “Sólo hay una zona que respeto, a mis hijos, todo lo demás se convierte en literatura. Es terrible, porque me desdoblo en dos personas, una seria y otra diabólica. Necesito alejarme de todo eso”.

   Y lo dice porque con Carne de perro acaba una época en la trayectoria literaria de Pedro Juan Gutiérrez. Una trayectoria que, de momento, sigue con un libro policiaco y la necesidad de escapar del barrio donde ha vivido durante más de 16 años. “Debo alejarme, repite, “ a ver si se me tranquilizan las neuronas”. De todas formas, reconoce el autor, “es difícil abstraerse de una realidad que te arrastra, alejarse de estos temas”.

   El lenguaje del cubano es desgarrado, directo y muy sencillo. Un lastre de su época como periodista de agencias. “Era y soy un explorador de la realidad, tomando notas todo el día, mirando, sacando conclusiones antropológicas... y luego lo convierto todo en literatura”, explica el escritor. “Desde que era periodista mi objetivo ha sido siempre agarrar al lector del pescuezo y no soltarlo”.

   Gutiérrez prefiere no hablar de política con los periodistas porque “la realidad cubana es muy compleja”, y sin embargo, sus libros son una clara denuncia social. El sabe que su literatura es “incómoda” y que puede verse desde el punto de vista político, pero también sexual, antropológico o periodístico. “La literatura se contamina de todo, como la vida. Es lógico que unos me amen y otros me odien, ya estoy preparado para este tipo de reacciones”. Para el escritor, “la literatura es antagonismo, y si las circunstancias que te rodean son conflictivas, la literatura que produces también”.

   Gutiérrez asegura que sus textos tienen muy poco que ver con los de sus contemporáneos de la isla y con la “literatura latinoamericana, por lenguajes, por temas...” y asegura que se siente muy poco influenciado por los grandes narradores norteamericanos. Sin embargo, sus dos grandes mitos son Kafka y Cortázar.


Lea la reseña de este libro, publicada por El País el 13 de mayo de 2003

También puede leer los siguientes escritos aparecidos en este diario:
   Gutiérrez retrata los bajos fondos de La Habana en un libro
   El escritor cubano Pedro Juan Gutiérrez recibió en Tenerife el Premio de Novela Alfonso García-Ramos
   Donde el alma es la escritura
   Trilogía de La Habana (En suplemento Babelia)
   Pedro Juan Gutiérrez retrata la Cuba sórdida en una novela
   Pedro Juan Gutiérrez enlaza trozos de autobiografía en un libro de cuentos
   Cuba a pie de obra

     
 
Arriba