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  Arrastrando hojas secas hacia la oscuridad (selección)

 
 
Leer Lección de dibujo
Pedro Juan Gutiérrez

 (Francis Bacon, in memoriam)

El pintor deposita un trozo de carne sangrante sobre una banqueta, junto a una ventana. Recibe una luz lateral, difusa y hermosa. Ahí la deja varios días hasta que comienza a apestar y adquiere tonos verdosos. La carne se pudre más. Un hedor insoportable en el estudio. Unos gusanos blancos reptan. ¿Cuántos días? No sé. Muchos. Al fin el pintor se detiene a observar. Y se siente impotente ante el mundo asqueroso. Pero no tira el trozo de carne podrida. Habla del zen a sus alumnos. Apenas escuchan, repugnados por el olor nauseabundo. Les obliga a dibujar:

 Piensen que es uno de mis brazos.

 Un trozo de mi cadáver.

 Yo, que me disuelvo.

©Pedro Juan Gutiérrez

 

Este poema pertenece al libro Arrastrando hojas secas hacia la oscuridad, publicado en Cuba. También fue publicado en la versión Kindle en español.

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