| |
 |
Historia de amor en Sajonia
Pedro
Juan Gutiérrez |
Una vez estuve paseando
en estos campos
con una mujer de Hamburgo.
Hubo tanto amor
y tanta ternura
que nos asustamos.
Fuimos a la estación de trenes,
de noche,
había mucho frío. Nos despedimos
con lágrimas y sonrisas nerviosas
a través de los cristales sucios del vagón.
Cada uno regresó aterrado a su casa.
No olvido jamás ese instante
porque ahora,
de vez en cuando,
nos enviamos fotos, con nuestros hijos.
Y algunas palabras sutiles.
Queremos tocarnos, al menos de ese modo.
Hace poco me envió una foto con sus tres hijos
y su esposo.
Y una carta breve.
Al final escribió:
“Sobre mi vida amorosa,
porque sé que te interesa,
te puedo contar
que tengo un amante platónico
y uno real
pero dispongo de poco tiempo.
Trabajo mucho
y los niños me necesitan siempre.
Tus fotos y tus cartas
las guardo en la caja del veneno.
Besos, amor, sigues siendo mi hombre ideal. A.B.”
©Pedro Juan Gutiérrez
Este poema pertenece al libro Morir en París.
|