 |
La vida secreta
Pedro Juan Gutiérrez |
Desde mi azotea
La Habana de noche
apenas iluminada
frugal y estoica
La Habana soporta estos años
como una vieja dama / sabia y silenciosa
No despega sus labios
para protestar
y se deja lamer el costado
por la espuma y el salitre
La vieja dama oculta sus heridas
esconde sus cicatrices
y me confiesa / tarde en la noche:
No importa
tú pasarás
todos pasarán
Yo soy eterna
y siempre estaré aquí
con mi enorme corazón
palpitando al viento
Entrego mi amor / y no sufro
Soy la ciudad de piedra
La ciudad eterna.
© Pedro Juan Gutiérrez
Este poema pertenece al libro Yo
y una lujuriosa negra vieja
|