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  Melancolía de los leones (cuento)  
 
Implacables las runas
Pedro Juan Gutiérrez

   "En un pequeño pueblo en la frontera entre Alemania y Checoslovaquia, cerca de Chemnitz, hay una adivinadora del futuro. Siempre vislumbra el porvenir por unas pocas monedas y utiliza el antiguo oráculo de las runas escandinavas.

   Cuando por allí pasaba la Ruta de la Sal, alguien trajo unas runas indescifrables, labradas en guijarros de los fiordos. La mujer no sabe como empezó todo ni como llegaron a sus manos las runas medievales. Tampoco puede leer este alfabeto críptico que a veces huele a mariscos y algas. Ella es sólo un instrumento de vibración. Percibe un sentimiento en cada lance de los guijarros y todo su trabajo consiste en expresarlo en voz alta.

   Hoy viene un hombre. La mujer lanza las piedras, pero se queda vacía. No se atreve a hablar. De nuevo las runas corren sobre el tapete. Se repite el vacío y ya no se contiene: "Usted no tiene futuro", le dice al hombre. "Es imposible", dice él. "Por lo menos, dígame que haré dentro de un minuto, cuando salga de aquí". Ella lo mira contrariada y de nuevo lanza entre los dos las piedras. "No hay remedio, usted no tiene futuro", vuelve a decirle. El hombre, molesto, le da unas monedas y sale aprisa de la casa. En el pequeño sendero de lajas que atraviesa el jardincito, aún sin llegar la verja, cae muerto."

© Pedro Juan Gutiérrez

Lea tambien los cuentos Cosechas de pedros y Más allá del umbral, de este mismo libro.

   Implacables las runas forma parte del libro Melancolía de los leones.

 
   
   
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